6ª Función económica de la familia.

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Seminario  La Sociedad Desvinculada

 6ª  Sesión

 La función económica de la familia

Si el diagnóstico sobre la familia como única fuente primaria de capital social y capital humano pretende reflejar la realidad, es exigible que sus afirmaciones puedan demostrase en la observación de lo que sucede. Existe una literatura científica muy abundante que señala las disfunciones que se producen en aspectos determinados  cuando la familia se aparta del modelo óptimo. Pero necesitamos más. Necesitamos responder a la pregunta de si el modelo arroja buenos resultados considerado globalmente.

La constatación es en este caso relativamente sencilla, por la existencia de un imprescindible trabajo realizado por el Dr. en Ciencias Sociales, Fernando Pliego Carrasco, de El Colegio de Méjico, y publicado el año 2012 con el título de Familias y bienestar en sociedades democráticas. El estudio analiza 351 publicaciones que contienen a su vez 3.318 registros de datos que afectan a 13 países de los que 4 son europeos, España, Gran Bretaña, Holanda y Noruega. Contempla también en Norte América, a Estados Unidos Canadá y Méjico, tres países de América Latina, Chile, Perú y Colombia, además de Australia y Japón. Una tercera parte de los estudios hacen referencia a Estados Unidos, que es sin duda el lugar del mundo donde mayor atención se dedica a este tipo de indagaciones sociales.

Lo que en definitiva trata Familias y bienestar en sociedades democráticas, es algo muy preciso: determinar si los adultos casados que viven con sus hijos tienen mejores niveles de bienestar que otros tipos de convivencia, lo cual exige establecer si existe una relación estadística significativa entre los indicadores de bienestar y aquel tipo de familia. Los resultados son concluyentes:

Los adultos casados y los hijos menores de edad que viven con sus dos padres biológicos, tienen un bienestar muy superior a otros tipos de emparejamientos. Los datos son contundentes para cada uno de los indicadores establecidos sin ninguna excepción.

Desde felicidad subjetiva que se sitúa prácticamente en el 70%, a la salud sexual y reproductiva, o la vivienda, con resultados que casi llegan al 100%, podemos observar que las ventajas de la familia clásica son abrumadoras. Solamente disminuye algo en relación a la salud física, pero así y todo con un 65% de casos de bienestar mayor que otro tipo de hogares, y solo un 3% de bienestar menor, tampoco ofrece demasiado espacio para la duda.

Muestras de los distintos estudio son muy grandes Como mínimo parten de los 800 casos y por lo tanto poseen un nivel de significación importante. Hay 18 de estos trabajos que reúnen a más de 100.000 casos y otros 8 más que reúnen a más de 50.000. El grupo más numeroso se sitúa entre los 4.000 y 14.999 casos.

El periodo temporal comprende desde 1995 hasta el 2010, lo que permite al autor presentar los resultados también en términos de evolución.

El estudio indaga sobre la relación que existe entre el modelo de familia definido, y una serie de indicadores de bienestar. Así analiza la educación en términos de rendimiento y nivel educativo, considerándose diversas variables como la repetición de curso, el abandono escolar, las habilidades en matemáticas, ciencias y lenguas, los logros académicos, incluso las habilidades intelectuales.

Un segundo epígrafe responde a la seguridad física, entendiendo como tal aquella que afecta a los componentes de una familia en una doble dimensión, la intrafamiliar (violencia entre sus componentes, de cualquier tipo demostrable o de cualquier tipo de las estudiadas, física, abusos sexuales contra menores, violencia emocional) y las de carácter externo, que comprometen a miembros de la familia, como puedan ser los robos, daños en la propiedad ajena, homicidios, suicidios y comportamientos agresivos en las escuelas; violencia en general.

Un tercer indicador es el de la relación entre padres e hijos, que incluye la cohesión familiar, la disponibilidad de tiempo para convivir, la participación de los padres en las actividades escolares, también a la inversa, el apoyo a los padres cuando estos son ancianos, los conflictos entre hermanos, como datos más significativos.

También se examina el funcionamiento de la pareja, como se organizan los ingresos y los gastos, las actitudes de control, los divorcios y separaciones, los conflictos, la vida sexual en términos de calidad y frecuencia, la fidelidad, las diversiones comunes.

La salud sexual y reproductiva es así mismo considerada, y básicamente contempla dos componentes, los embarazos en las mujeres adolescentes y las enfermedades de transmisión sexual. En el plano más general de la salud se considera la frecuencia y la aparición de la depresión, de fenómenos de bajo rendimiento, la discapacidad intelectual, la ansiedad, el estrés, la hiperactividad, la anorexia, la bulimia, el sentido de la seguridad, el sentido de la vida, miedos, fobias, sentimientos de soledad.

Utiliza un grupo de indicadores que mide la salud física, tanto con carácter general como en aspectos específicos, como la desnutrición, las hospitalizaciones, la seguridad alimentaria y la bondad, las pautas alimenticias que siguen, el sobrepeso, la diabetes, el sedentarismo, las enfermedades, la esperanza de vida, la presencia de determinadas enfermedades básicamente corazón, cáncer y enfermedades respiratorias, también la prevención de enfermedades en general y la mortalidad materna. También se estudia el consumo de drogas en general, el consumo excesivo de alcohol, de marihuana y de tabaco.

Otro tipo de medida utilizada es el del bienestar subjetivo, es decir lo que se declara en términos de satisfacción de la vida propia y familiar, de felicidad percibida o manifestada en definitiva, tales como disfrutar de la escuela, la satisfacción con la economía familiar, con uno mismo, con el matrimonio, con su vida sexual, la vida social que se lleva y los logros alcanzados.

La situación económica y el trabajo también son estudiados a partir de los ingresos monetarios, el empleo, la estabilidad laboral y en los ingresos, el prestigio profesional y en el mercado laboral, las pensiones y la autosuficiencia económica, en el sentido de no depender de ayudas gubernamentales.

La vivienda en términos de acceso a la misma, propia o de alquiler, la participación en vivienda social de titularidad pública, y el acceso a viviendas multifamiliares, así como la infraestructura en cada caso de cada uno de ellas, es otro de los renglones considerados.

En definitiva los matrimonios estables consiguen un mayor bienestar en una relación del 84,7% contra el 2,1% que no lo consiguen. Sus hijos, también alcanzan un mayor bienestar en una proporción que se sitúa en el 86% con un porcentaje del 0,3% que no lo consigue. El resultado de todo ello es que los hijos tienen una mejor disposición social y cultural para conseguir una inserción positiva en la sociedad y formar a su vez matrimonios estables.

 En la medida que esta función se rompe y su proporción en el seno de una sociedad disminuye, como sucede en Occidente, la sociedad tendrá cada vez más dificultades para obtener buenos niveles de bienestar y prosperidad. No tiene mucha lógica pensar que las estructuras familiares funcionaran en un sentido y que el conjunto de la sociedad funcionara en otro, Si la unidad familiar no genera bienestar y prosperidad la sociedad carecerá de ella.

En contraste con este modelo de familia, los otros tipos presentan una extraordinaria dificultad para procurar el bienestar a sus miembros. En la medida en que se reduce el número de familias clásicas y aumentan otros tipos, es menor la capacidad de aquella sociedad para obtener el bienestar en igualdad de condiciones previas. La observación se tiene que realizar, por lo tanto, a partir de cortes temporales homogéneos y entre países que en aquél mismo corte ocupen posiciones de desarrollo semejantes.

En este sentido es pertinente subrayar el trabajo de Francis Fukuyama “La Gran Ruptura” (Ediciones B. 2000). Que permite observar, a través de un análisis del capital social, como determinados aspectos, como la tasa de divorcialidad, o los hijos nacidos fuera del matrimonio han tenido una influencia en la evolución negativa de la economía en Estados Unidos y en diversos países de Europa Occidental.

Hay numerosos estudios específicos que señalan en cada campo que esta afirmación global es exacta.

Considerados globalmente la diferencia entre las ventajas que proporciona la familia clásica, con otro tipo similar de convivencia, es extraordinaria.

En definitiva, la ecuación áurea matrimonio estable con hijos = a mayor bienestar, da lugar a un círculo beneficioso: lo consiguen en una relación del 84,7% contra el 2,1% que no lo consiguen. A su vez sus hijos también alcanzan un mayor bienestar en una proporción que se sitúa en el 86 con porcentaje contra de 0,3.

Esta ecuación áurea  está determinada por: (1) El matrimonio estable, como mínimo hasta el fin del periodo educativo del ultimo hijo, con un óptimo situado en la muerte de uno de los dos cónyuges para maximizar el periodo de asistencia mutua. (2) La descendencia, con un promedio de 2,2 hijos por pareja. (3) La capacidad educadora de los padres, que depende en una medida decisiva del punto primero, y del tiempo de dedicación a los hijos, y el sistema de valores y virtudes compartidos que se concretan en normas y prácticas de convivencia. También, pero en un segundo término, incide la renta familiar, sobre todo en términos negativos cuando genera pobreza infantil, el capital cultural localizado en la familia, y la residencia estable. (4) Un factor decisivo es el capital social que además de los componentes descritos se configura en función de la dimensión y calidad de la red de parentesco y su acceso a ella. Por último, (5) el sentido dinástico, en términos de solidaridad intergeneracional, es decir la capacidad de vivir proyectando en el tiempo el vínculo de parentesco pensando en el bien de las generaciones futuras; la previsión que los abuelos, para situar un ejemplo, adopten en sus decisiones en razón de los nietos, en acto o en potencia, o para situar otro caso, el papel de los abuelos u otros parientes en el cuidado de los nietos cuando los padres trabajan

 

Sesión  7  Síntesis: La ley de las comunidades humanas

  1. El vínculo rige la formación y el desarrollo de las comunidades humanas y constituye su ley fundamental entendida en términos de probabilidad y de tendencia, y no de predeterminación.
  2.  Los rige en términos estocásticos por cuanto cada fase del proceso viene establecida por las acciones predecibles del mismo, las que le dan el sentido de ley, y por los componentes aleatorios.
  3. Una encuesta que cumpla las condiciones por las que se rige tal técnica sirve para prever los resultados de unas elecciones, con unas razonables probabilidades de acierto, pero es inútil para señalar lo que hará cada individuo concreto. Del mismo modo, el análisis del estado de los vínculos y sus disfunciones permite predecir evoluciones de colectivos, pero no el de un individuo en concreto.
  4.  Por ejemplo El feminicidio en las parejas de hecho o que cohabitan es singularmente más alto que en los matrimonios; una persona que haya abandonado sus estudios disfrutará de un menor nivel de ingresos; una empresa registrará mejores resultados si cultiva su capital humano, etc. Se trata de relaciones relativamente simples entre el vínculo y los resultados.
  5. La tarea decisiva consiste en relacionar los distintos patrones que pertenecen a fenómenos específicos para formar un sistema a fin de proporcionar un diagnóstico más acorde con la realidad y así poder establecer la predicción y la respuesta con mayores posibilidades de éxito.
  6. Todo esto facilita y abre nuevas perspectivas al análisis de los costes sociales y de intermediación generadas por las disfunciones sociales, así como un mejor conocimiento de las externalidades positivas y negativas que aportan instituciones sociales y estilos de vida. Permite construir una sociedad mejor en términos de prosperidad y bienestar
  7. El vínculo para cumplir con su función en la comunidad necesita funcionar en el marco de una razón objetiva, que actúa como «marco de confinamiento» de las fuerzas de dispersión que surgen del subjetivismo ilimitado o del guiado solo por convenciones procedimentales propias de la razón instrumental.
  8. Esto explica por qué la secuencia histórica que se inicia con la Ilustración europea culmina, a través de la modernidad y sus crisis, en la postmodernidad desvinculada, en cuyo estadio es la propia práctica liberal, la democracia representativa y el capitalismo, los que viven un estadio de dificultad extrema que cuestiona su propia perduración. A diferencia de otros desmoronamientos históricos, no hay ninguna fuerza social externa que lo ponga en peligro, sino que es su propia lógica interna la que lo socava desde dentro.
  9.  La modernidad, la Revolucion industrial es posible  porque surgieron de toda una historia previa de la que son deudores. La modernidad se realizó a lo largo de mucho tiempo sobre una base social y cultural constituida por el sistema de valores y virtudes de la razón objetiva. La modernidad no habría podido funcionar bien sin ellas, que es exactamente lo que acaece ahora. Valores y virtudes prepolíticas que hacen posible la democracia y la economía de mercado
  10. La dinámica histórica de la modernidad, beneficio individual, mercado y contrato, individualismo de la preferencia, difuminacion de la comunidad en lo políticos  se vio frenada en el siglo XX por el surgimiento de otro modelo de razón objetiva distinta a la cristiana, como fue el marxismo, que forzó a las fuerzas de la razón instrumental a replegarse y a olvidar su antagonismo cristiano.
  11. Pero esta reversión parcial e imperfecta saltó por los aires entre dos fechas simbólicas. La primera, 1968 cuando eclosiona el subjetivismo en las revueltas universitarias bajo la apariencia de transformación social, que quedaría limitada a aquello que menos importaba a las élites económicas, la ruptura de la concepción moral que rigen los vínculos interpersonales, y que se extendería posteriormente a la propia concepción antropológica del ser humano.
  12.  El segundo gran impacto en la década de los ochenta  cuando se extiende la desregulación moral al ámbito económico, este proceso se acentua posteriormente con la implosión de laURSS
  13.  Impulsan esta dinámica tres motores formidables que se alimentan mutuamente. La idea de que todo bien humano está sujeto al mercado, la legitimación primero y la legalización después de la satisfacción de las pasiones del deseo, bajo el falso criterio de que debe aceptarse toda realidad social con independencia de su bondad, y el subjetivismo de la realización personal hedonista narcisista y egocéntrica. Con la desaparición de la pugna con el orden objetivo marxista se rompe la alianza coyuntural del liberalismo de la desvinculación con la razón objetiva propia de Europa, la cristiana, y renace un sentido antirreligioso radical de ontología liberal en la medida que el cristianismo no se sujeta a la razón instrumental imperante.
  14. La dinámica histórica de la Ilustración americana y su modernidad es distinta. La fuerza que hizo crecer y desarrollar a aquel país, que combinó con un empeño inigualable la exploración científica unida a la expansión comercial, la mejora de la agricultura, el crecimiento de las manufacturas, y la extensión de la educación básica, surgió de una razón instrumental «confinada», porque nunca tuvo la pretensión de substituir el cristianismo y su marco de referencia objetivo. Al contrario, reforzó su presencia social facilitando y valorando su independencia del estado, que era aconfesional en la medida que no favorecía una confesión cristiana concreta, pero no porque rechazara el hecho religioso, o lo considerara intrascendente. Así las distintas Iglesias pudieron desarrollarse con una libertad en relación a los poderes estatales que no existía en Europa.
  15. Modernidad significa ideología liberal dirigida a la liberación de la subjetividad, y la postmodernidad desvinculada es su profundización hasta las últimas consecuencias en todos los ámbitos humanos, incluidos aquellos surgidos de los fundamentos prodemocráticos de la sociedad, como la familia o la confesión religiosa. El resultado a largo plazo es que debilita aquello que se quiere construir, la propia sociedad liberal. El concepto básico del liberalismo es el individuo solo en sí mismo. Un ser cosmopolita, sin historia ni tradición; sin raíces. Pero sin raíces no hay vínculos.  Y esa es la cuestión.

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